DIFICULTAD
Ruta de Los Miradores
DURACIÓN

El recorrido es circular y comienza en los Llanos del Campo de Benamahoma.

Atravesamos la carretera y cruzamos la portilla que da acceso a la ruta de los Llanos del Berral.

Inmediatamente, el camino tuerce a la izquierda y comienza un suave descenso hacia el llano donde se ubica un helipuerto.

El sendero, está perfectamente marcado, seguirá en paralelo al arroyo Charcones .

En poco más de quince – veinte minutos nos dejará en el primer mirador de la ruta.

Un pequeño balcón que marca el final del sendero del Berral, justo donde el valle se abre ofreciéndonos una preciosa vista del castillo de Aznalmara.

Iniciamos un pronunciado descenso hacia el lecho del arroyo, no tomando ningún sendero que salga a nuestra derecha.

Al llegar a una gran roca deberemos coger por su izquierda. Cruzamos poco después el Charcones para subir por la ladera que hemos traído a nuestra izquierda durante buscando un gran cortafuegos.

A unos trescientos metros , llegamos al segundo mirador .

El cortijo de La Peñuela. Desde aquí, la vista sobre Aznalmara es impresionante.

Tras el peñón, la Sierra de la Silla y, a la derecha, Los Hurones.

A nuestra espalda, el cerro de la Peñuela, a nuestros pies,el cauce del Tavizna, que abre un estrecho valle a los pies del cerro del castillo.

Para buscar el tercer mirador torcemos a la izquierda desde el caserío siguiendo el trazado del cortafuegos que marca la zona media de la ladera por la que caminamos.

Sin dejar el cortafuegos, llegamos al punto de origen de lomas y nos encaramamos, justo donde se sitúa el tercer mirador.

A nuestra izquierda, el valle del Boyar, que desagua a través del arroyo Garganta .

Un poco antes, el manantial del Gorito a los pies del cerro de las Cuevas, y el arroyo Ahijadero que le aportan un considerable caudal.

Casi enfrente de nosotros, el Salto del Cabrero muestra su vertiente norte .

Siguiendo su descenso hacia el valle, vemos la depresión de El Hondón y su manantial, tributario del arroyo Pajarito.

A lo lejos el blanco caserío de Benaocaz por donde el arroyo discurre abriendo la angostura de la Sierra Alta antes de juntarse, casi a nuestros pies, con el Garganta y formar juntos el arroyo de Tavizna.

Se trata, pues, de un gigantesco colector natural que encauza las aguas de una zona especialmente lluviosa a través de la única y caudalosa salida que preside el castillo.

Es fácil comprender desde aquí la importancia estratégica de esta fortaleza, pues el acceso más directo hacia el interior se abría en la margen izquierda del arroyo, justo a sus pies.

A juzgar por los mapas antiguos, en Tavizna debió situarse el trocadero o destrocadero donde moros y cristianos intercambiaban mercancías.

Tras un corto recorrido de subida hacia Levante, llegamos hasta una antiguo cortijo ganadero (El Olivillo) que dejaremos a nuestra derecha para situarnos en el cuarto mirador de la ruta.

Éste se abre sobre un precioso valle cerrado por las estribaciones occidentales del cerro de las Cuevas y por el curso del arroyo Ahijadero.

Al pie de las mismas distinguimos una valla de piedra tras la cual discurre la cañada de los Laureles, siempre paralela al arroyo.

Una vez alcanzada torceremos a la izquierda para ascender la cañada, cruzar el Ahijadero y después torcer bruscamente a la izquierda (una vieja encina tumbada confirmará nuestro camino) para subir al perezoso del Alacrán y desde el retomar el camino de vuelta al llano del helipuerto y al área recreativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2,45 Horas
7,5 KM, Circular