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Esta ruta parte
del margen derecho de la carretera de El Bosque a Grazalema, (Km.
38,1)

Comenzaremos la
ruta frente al aparcamiento y para ello tendremos que abrir una
angarilla de alambres y gavillas.
Descendemos suavemente
por un camino rodeado de encinas, algarrobos y madroños.
Aproximadamente
después de haber caminado unos 5 min.
Nos encontramos
una encina con un tronco grueso y a continuación una bifurcación,
cogeremos el camino de la izquierda.
A esta zona se
le conoce con el nombre de El Torviscalejo Este camino pedregoso
asciende entre árboles de porte mediano.
Luego el camino
se torna llano y se observa a la derecha un bosque de quejigos
de gran porte.
Este es el indicativo
de que tenemos que dejar el camino que está más marcado por otro
a la derecha, para descender en busca de un camino que lleva a
otra zona y que está formada por un prado menos arbolado.
Seguimos por este
espacio más abierto por el sendero que discurre paralelo al arroyo
de los Laureles o Ahijadero.
Desde este llano
podemos observar al fondo a la izquierda la Sierra del Pinar y
a la derecha la Sierra del Endrinal y en el centro el Corredor
del Boyar.
Llegamos a un
llano conocido como el de Los Helechos, situado al pie del Cerro
de Las Cuevas.
Ahora vamos por
la margen izquierda del arroyo y franqueado a la derecha por un
muro de piedra que será nuestro punto de referencia a lo largo
de la ruta.
El descenso es
más pronunciado por lo que tenemos que tener cuidado con las piedras
sueltas y los resbalones.
A nuestra derecha
aparece un cortijo abandonado con el techo de chapa. El camino
inicia un fuerte descenso y a nuestra izquierda se observa un
pequeño montículo rocoso con forma de dedo.
Por esta zona
se empieza a escuchar el Arroyo Garganta .
Cruzamos el Arroyo
Garganta y abrimos una cancela hecha con un somier.
Entrando en una
finca particular y siguiendo el camino se observa una casa llamada
El Batán.
Dejamos a nuestra
derecha una nave dedicada al ordeño de las cabras y abrimos una
angarilla hecha de madera, a partir de aquí el camino se torna
ancho y bien marcado por el cual acceden coches.
Luego llegamos
a un cortijo, a la derecha, el Cortijo de El Vasco que está deshabitado.
Siguiendo el camino
a la derecha, el Olivar de Valero. Se observa al fondo una magnífica
vista: al oeste, la Silla y el Castillo de Aznalmara, y al este,
El Salto del Cabrero.
Seguimos nuestra
ruta camino abajo, pasamos una alberca derruida a la derecha y
una cancela de hierro.
Pronto nos encontramos
con una bifurcación de caminos, cogemos el de la izquierda y descendemos
hasta otra cancela que nos indica que hemos llegado al nacimiento
del río Hondón.
Esta zona esta
poblada de pequeños caseríos con sus huertos.
Desde este punto
vemos la garganta del arroyo Pajarito, el cortijo de El Hondón
y la Bodega más a lo lejos.
El regreso lo
hacemos por el mismo sendero.
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